“En la obra de Diego Coca existen tres componentes básicos: ambiente, forma y concepto. El ambiente marca el ámbito de lo vivido; la forma es un tanteo plástico que construye un discurso concreto, y la expresión es en realidad el concepto de la obra. La fuerza de su pintura arranca precisamente de este equilibrio que el observador capta y le sumerge en el goce de la creatividad…” (Enrique Montenegro. Asociación Críticos de Arte) “La pintura de Diego Coca parte de un dibujo maestro que señala motivo, esboza argumento y proporciona los planos de una composición equilibrada y se ambienta hasta plasmar vida a base de una paleta jugosa con mucho contenido…” “Es un conjunto de lienzos que nos brindan un clima estético con una carga poética, de ahí su poder de fascinación…” “Nos ofrece el pintor un tierno oasis de intimidad y recogimiento que invita a contemplar las pinturas en silencio, casi a bajar la voz para no quebrar tanto sentimiento como el artista ha puesto en su obra…” "Diego Coca, la exquisitez: Diego Coca exhibe paisajes y panoramas de la naturaleza, composiciones e interiores con figuras en los que los espacios se dimensionan y toda una atmósfera deja sentirse al calor de la vida. Es obra gestada y madura a base de esbozo y planteamiento, de configurar el tema y de poner en él las líneas maestras que serán soporte a la acción cromática, intensidad colorista y múltiples derivaciones. De Diego Coca queda una obra realizada con pulcritud y sabiduría." “Su pintura es la conjunción del color con lo meticuloso del dibujo, pero expresado con la impronta de una personalidad exquisita, conjugando conocimiento del oficio y sensibilidad pictórica en obras de arte…” “La pintura de Diego Coca es la descripción de un clima. Diríamos que su arte viene a ser como un mundo de atmósferas, porque lo mismo cuando describe figuras que cuando pinta paisajes es la atmósfera lo que trata de plasmar. Todo ello porque sin sus atmósferas específicas, ni el paisaje ni la figura consiguen transmitir sus mensajes y tocar la sensibilidad del espectador. Diego Coca nos ofrece una pintura honesta y de alta calidad conjugando pinceladas gruesas y sueltas con casi atildadas en los detalles de las figuras. Su manejo equilibrado del color, su sentido compositivo de los temas se unen a un tratamiento a veces casi heroico de la luz. Pintando así, Diego Coca consigue (¡cuántos quisieran llegar a eso!) meter al espectador en su propio reconfortante mundo de atmósferas.” |